La euforia se hizo presente en el Juego de las Estrellas

Como parte de la Liga Ecuatoriana Masculina de Baloncesto, se cumplió este sábado 1 de septiembre, el Juego de las Estrellas en el Coliseo Rumiñahui de la Capital de la República, en el mismo se congregaron los mejores jugadores de la Liga para deleitar a los asistentes con sus habilidades en distintas pruebas.

Alrededor de 6.000 personas se dieron cita para admirar una tarde llena de baloncesto, que inició con la prueba de habilidades y obstáculos, en el que cada participante pasó por bases en las que habían pruebas para demostrar sus distintas destrezas, entre las que estaban los lanzamientos de triple, pases directos y con botes, entre otras.

La segunda competencia fue la de los lanzamientos de triples, en ella, tras una etapa clasificatoria, Jhon Roberson y Mike Sloan ingresaron en la final, en la que Roberson fue más efectivo y se llevó el título de la competencia, además de un bono de 200 dólares.

La última prueba de la noche fue la de clavadas, la que llenó de euforia al público que se congregó en el Rumiñahui, por la espectacularidad de varios de los intentos de los participantes.

Tras tres intentos de los nueve participantes, arribaron a la final Anthony Danridge, de Importadora Alvarado, y Marvin Cairo, de ADN, que tuvieron dos intentos más para buscar el primer lugar.

Cairo realizó una clavada con un doble giro de brazos en el aire que levantó al público y forzó a Danridge a realizar su mejor truco, el cual fue ubicar una motocicleta y a la mascota del evento Jay Jay frente al aro y, con un salto desde la línea de tiros libres, llegar al aro y encestar la pelota con lo que se llevó los gritos y felicitaciones de la afición y el resto de basquetbolistas que se encontraban en la cancha.

Terminadas las felicitaciones de la gente, Danridge recibió el trofeo de campeón de clavadas y un bono de 200 dólares, premiación que dio paso al partido de las estrellas, en las que fueron divididos los mejores jugadores de las Liga en el equipo rojo y azul.

La victoria final fue para el equipo rojo, en un encuentro que fue más para demostrar las cualidades de los jugadores y con la se cerró una noche diferente en el baloncesto nacional que mantiene su camino al resurgimiento de un deporte que tiene mucha historia en nuestra nación.